Marca y apoya el tablero
Traza la línea con una regla y apoya el tablero cerca del recorrido. Coloca soportes que no interfieran con la hoja y fija la pieza para que no vibre. Si el recorte puede caer, sujétalo para evitar que arranque fibras al final.
Elige una hoja para madera
Escoge una hoja compatible indicada para contrachapado y para el espesor real. Las hojas de corte limpio pueden ayudar con las chapas visibles. Para curvas cerradas, utiliza una hoja diseñada para curvas en lugar de forzar lateralmente una hoja ancha.
Orienta la cara vista
La dirección de los dientes y el sentido de corte afectan a qué cara puede astillarse más. Consulta la indicación de la hoja, coloca la cara más importante según corresponda y prueba antes en un retal del mismo tablero.
Corta y comprueba
Mantén la base apoyada y avanza sin empujar lateralmente. Para una recta larga, fija una guía teniendo en cuenta la distancia entre la hoja y el borde de la base. Revisa ambas caras y el canto antes de cortar la pieza final.
Rectas y curvas necesitan hojas distintas
Para una recta larga, una hoja apropiada para corte recto y una guía bien fijada facilitan mantener el trazado. Para una curva de radio pequeño, consulta las hojas estrechas declaradas para curvas. La anchura de la hoja no determina por sí sola el radio mínimo, que también depende del espesor y de la construcción del tablero.
Cómo interpretar la prueba
Observa la cara superior, la inferior y la perpendicularidad del canto. Si una cara se desconcha, revisa la orientación de los dientes y de la pieza. Si el canto se inclina, comprueba el ajuste de la base y la hoja antes de incrementar la presión. Cambia una sola variable en cada ensayo para identificar su efecto.


