Desconecta y deja enfriar
Desenchufa la caladora o retira la batería antes de acercar las manos al portahojas. Si acabas de cortar, espera a que la hoja se enfríe. Usa guantes de protección adecuados para manipular la hoja. Apoya la máquina en una superficie estable y despeja la zona de trabajo.
Libera la hoja usada
Localiza la palanca, anillo o tornillo de sujeción. Cada mecanismo se abre de forma distinta, por lo que conviene seguir las instrucciones del modelo. Sujeta la hoja con cuidado al liberarla y no tires con fuerza si sigue bloqueada.
Coloca la hoja compatible
Comprueba si tu máquina acepta el vástago de la hoja nueva. Introduce la hoja con los dientes orientados según indique el manual, hasta que quede correctamente asentada. En los sistemas con rodillo, comprueba que el lomo de la hoja se sitúe en la guía prevista.
Comprueba la fijación
Cierra el mecanismo y tira suavemente de la hoja para verificar que no sale. Sin conectar la herramienta, revisa que esté recta y que la base no interfiera. Después haz un corte breve en un retal sujeto y detente si aparecen vibraciones o desviaciones.
Si el mecanismo no se abre
El serrín acumulado puede dificultar el acceso a la palanca o al tornillo. Con la máquina desconectada, retira únicamente la suciedad accesible con una brocha y consulta el procedimiento del fabricante. No emplees alicates para forzar el anclaje ni introduzcas piezas improvisadas. Si el mecanismo está dañado o no retiene la hoja, recurre al servicio técnico.
Antes de volver al trabajo
Elige una hoja cuya longitud permita atravesar el material durante toda la carrera y cuya aplicación coincida con la pieza. Comprueba también que los ajustes de velocidad y pendulación son apropiados. Una prueba corta permite detectar una fijación incorrecta o una desviación antes de comenzar el corte definitivo.


